Los últimos días, el caso de la muerte de Isaías Barrera, de 20 años, conmocionó no sólo a los vecinos marcosjuarenses, sino a toda la provincia, e incluso al país cuando comenzó a tener mayor alcance nacional.
El trágico hecho ocurrió el pasado sábado y mantiene las opiniones cruzadas ya que, del lado de la pareja del damnificado argumentan que fue un accidente que él mismo generó, sin embargo la familia de Barrera mantiene la idea que fue producido por su novia, con la cual habrían tenido una relación conflictiva.
El joven, quien falleció producto de quemaduras en el 95% de su cuerpo, era oriundo de Villa María pero se encontraba en nuestra localidad al momento del trágico suceso. Un hecho que aún está en materia de investigación, y por el cual las autoridades demostraron una especie de hermetismo judicial para que se supiera poco, lo justo y necesario, de este aberrante incidente.
Dicho hermetismo, el cual parece no incluir en su totalidad a los medios de comunicación. Horas atrás, en la edición en papel del diario Clarín del jueves, cada habitante argentino pudo leer información, datos recabados, e incluso entrevistas con los familiares de Barrera, todo lo que se consideraría material de investigación. Todo aquello a los cuales el periodismo local, regional, o incluso provincial, no pudo acceder pero Buenos Aires sí.

Los medios del interior tuvimos que conformarnos sólo con la palabra muerte dudosa, y es entendible, claro, porque se supone que se está llevando a cabo un proceso judicial.
No sólo se trata de cuestionar el trabajo de los colegas de medios nacionales, que hacen su tarea periodística, sino también de preguntarse por qué la información judicial parece circular con mayor fluidez hacia Buenos Aires que hacia los periodistas que todos los días cubren tribunales, policía y actualidad en Marcos Juárez.
Si la Justicia considera que determinados datos pueden difundirse, deberían estar al alcance de todos los medios por igual, sin privilegios ni diferencias.
Quizás es momento de analizar internamente quién o quiénes se encargan de difundir la información y hacia dónde.




















