Como si se tratara de una historia de ciencia ficción, un papá que perdió a su hija arriba del tren, logró reencontrarse con ella veinte años después.
En 1999 Yulia Gorina viajaba en el tren con su papá, de repente ella se perdió, él la buscó por todos lados sin éxito. Finalmente veinte años después lograron reencontrarse.
La historia ocurrió en Biolorusia, pero rápidamente se convirtió en viral a través de las redes sociales, traspasó las fronteras y el reencuentro conmueve al mundo.
Dos décadas pasaron para que Yulia pudiera reencontrarse con su papá y su mamá, que vivían a tan solo 400 kilómetros de la familia que la había adoptado y le brindó un hogar.
El encuentro fue gracias al novio de ella, Ilya Kryukov, que a través de la web, empezó a realizar búsquedas para reconstruir la historia de su pareja, hasta que logró dar con Viktor y Lyudmila Moissenko.
Lo que desde ambos partes sospechaban, un estudio de ADN se encargó de confirmarlo y Yulia resultó ser la hija biológica de esos padres que durante años habían estado buscándola sin éxito. Incluso, ellos mismos llegaron a ser acusados de su asesinato por parte de la Justicia.
Ni las autoridades, ni la familia, lograron determinar todavía qué pasó aquel día de 1999 en el que Yulia se separó de su papá. Las sospechas recaen sobre una extraña pareja que Viktor recuerda de ese día y que pudo haberla secuestrado y llevado de Asipovichy a Ryazan.
Hace veinte años, la pequeña fue encontrada en las vías de la estación bielorusa y creció en el pueblo con un matrimonio que la adoptó.
Lyudmila Moissenko, la madre biológica de Yulia, declaró a medios locales: “Veinte años es como toda una vida, pero nunca perdimos la esperanza, creímos – y por eso nos encontramos”.
La joven contó sobre el reencuentro con su familia: “Mi padre me rogó que lo perdonara y, por supuesto, que lo perdoné”.