En diálogo con el equipo de Red Panorama, el representante de La Bancaria, Hugo Alzuaga, advirtió sobre el fuerte impacto local del escándalo por créditos hipotecarios otorgados por el Banco Nación a funcionarios nacionales. 
“Esto estaba bajo siete llaves, no lo sabía nadie”, afirmó, al señalar que las denuncias salieron a la luz tras presentaciones privadas y la intervención periodística.
Alzuaga explicó que las maniobras incluyeron cambios normativos que permitieron acceder a montos millonarios en condiciones preferenciales. De manera indirecta, sostuvo que estas decisiones estuvieron ligadas a altos niveles del Gobierno nacional, generando un esquema que facilitó el acceso a determinados sectores.
En ese sentido, remarcó la diferencia con la realidad de ciudades como Marcos Juárez. “No hay forma de justificar esos montos con los ingresos que tienen”, aseguró, al comparar estos casos con trabajadores que no logran calificar para créditos mucho menores destinados a vivienda. 
El dirigente también denunció presiones internas dentro del sistema bancario. “Un gerente investigó un crédito irregular y recibió un apriete para que deje de hacerlo”, relató, y planteó interrogantes sobre la responsabilidad de quienes autorizaron estas operatorias.
A nivel cotidiano, el impacto ya se percibe en las sucursales locales. Alzuaga contó el caso de una vecina que no pudo acceder a un préstamo menor y reaccionó con enojo: “¿Cómo puede ser que a otros les den 300 o 400 millones y a mí no?”, cuestionó.
En paralelo, una investigación periodística reveló que en 2024 se modificó una normativa del Banco Nación para incluir a funcionarios políticos dentro de los beneficiarios. Esa decisión habilitó créditos de hasta 340 mil dólares, incluso para segundas o terceras viviendas, y luego fue revertida tras la difusión del caso.

Asimismo, advirtió que estas prácticas también afectan a los trabajadores bancarios, que quedan expuestos ante los reclamos. “Arriba están los que deciden”, señaló, recordando situaciones similares en otras crisis.
Mientras crece la polémica, Alzuaga insistió en la necesidad de que la sociedad tome conciencia sobre la gravedad del caso. “La comparación con el esfuerzo de la gente es inevitable”, concluyó.




















