Stephanie Jaeger y su marido Michael fueron protagonistas de una historia de película, tras convertirse en padres de la noche a la mañana de una manera muy difícil de entender.
¿Qué sucedió? Resulta que ella tenía fuertes dolores abdominales, por lo que decidió acudir al médico. Tras realizarse los chequeos de rutina, recibió la noticia menos esperada: cursaba un embarazo de 38 semanas y en ningún momento lo supo. Inmediatamente ordenaron su internación y a las 3.50 de la madrugada nació Shaun, con un peso de 3,3 kilos y con un buen estado de salud.
«No hay palabras para describir las sensaciones relacionadas a que te digan que tendrás un bebé en 30 minutos», contó Michael y agregó: «Recién cuando oímos el latido del corazón (del bebé), la realidad se impuso».
Pero, ¿cómo fue que ninguno de los dos se dio cuenta de que esperaban un hijo? «Steph fue diagnosticada con pre-menopausia hace un tiempo atrás, lo que justificaría el desequilibrio hormonal, también asociado con un embarazo», explicó Michael, quien detalló además que el ciclo menstrual de Stephanie nunca se detuvo.