Un dramático hecho sacudió durante los últimos días a la ciudad de Villa María cuando se dio un principio de incendio en una vivienda de barrio La Calera que desencadenó en el secuestro de un joven de 21 años.
Según las primeras informaciones que pudieron reconstruir los familiares del damnificado, salió el sábado por la noche argumentando que se iba a un cumpleaños.
Después de eso, Carlos, la víctima de este hecho, fue invitado a una casa donde continuaría la fiesta. De ahí en adelante la familia le perdió el rastro. Y es esta vivienda donde sería encontrado en medio de las llamas horas después.

Pasado el mediodía del domingo, según lo relatado por la madre, ya habían iniciado la búsqueda cuando una pareja se acercó a brindarle detalles sobre dónde estaría retenido Carlos.
Cuando llegaron a la vivienda ubicada en calle Marcos Juárez al 500, de barrio La Calera, se encontraron a la víctima en el fondo de la casa, el cual presentaba heridas en sus dedos, rostro, y otras partes del cuerpo. “Estaba en el fondo de la casa, en un charco de sangre, más muerto que vivo”, detalló la madre.
Una vez que fue rescatado, pasadas las 16 horas, el cuerpo bomberil de Villa María tuvo que ser convocado para extinguir un incendio en esta vivienda, el cual consumió el lugar, dejando pérdidas totales.

Aparentemente, según las hipótesis iniciales, el fuego se habría originado por una serie de disturbios del entorno de la víctima.
El joven fue trasladado al Hospital Pasteur, donde continúa internado en la UTI, esperando que mejore favorablemente.

Por el hecho hay varios detenidos, por un lado los sospechosos del crimen: Bladimir Tolaba, con quien Carlos frecuentó la noche del sábado en la fiesta, de 21 años; Lucas Torres, de 26, y Mario Nocetti, de 36. También los familiares de la víctima, como la hermana de Carlos, y también Ignacio y Lucía Imberti, dos allegados al entorno, por los disturbios generados pocas horas después.
Aunque aún no hay un conocimiento certero de lo ocurrido, la madre de Carlos testificó que, por lo poco que pudo escuchar de su hijo el relato, le habrían intentado robar el teléfono en esa vivienda y como él se negó fue que ocurrió todo lo posterior.

La causa está a cargo en estos momentos de la fiscal Juliana Companys, y en las últimas horas hubo diversas marchas en la puerta de Tribunales de Villa María para que le den la libertad a los familiares de la víctima.





















