En diálogo con el equipo de Red Panorama, la periodista de Noetinger, Liliana Nitardi, informó que el conflicto en la planta de Metalfor volvió a escalar este martes con una fuerte protesta de los trabajadores, luego de que la empresa notificara el despido de 24 operarios.
La medida llegó apenas días después de las reuniones que mantuvieron autoridades y representantes de la firma para intentar evitar nuevas cesantías.
Según relató la colega, los trabajadores recibieron la noticia al finalizar su jornada laboral, cuando fueron notificados de que debían retirar en el correo las cartas documento enviadas por el área de Recursos Humanos. «Habían salido de la planta y recibieron el aviso de que tenían que pasar por el correo a retirar la carta documento», explicó Nitardi.
La decisión provocó una inmediata reacción de los empleados, que se concentraron frente al ingreso de la fábrica para manifestar su descontento. Durante la protesta se registraron fuertes ruidos y quema de neumáticos, mientras crecía la preocupación por versiones que indican que podrían concretarse otros 18 despidos en las próximas horas.
«Esto afecta grandemente a toda la localidad», sostuvo la periodista, al remarcar que la planta emplea a unos 174 trabajadores. En ese sentido, advirtió que la incertidumbre alcanza no solo a las familias de los operarios, sino también al movimiento económico de Noetinger, que desde hace más de un año sigue de cerca la delicada situación de la empresa.
La semana pasada se habían desarrollado reuniones entre autoridades y representantes de Metalfor para buscar una salida al conflicto. En ese marco, el Ministerio de Trabajo había intimado a la empresa a presentar una propuesta sobre el futuro de la planta y de sus trabajadores, otorgándole un plazo de 48 horas para expedirse. 
Sin embargo, ese plazo venció sin novedades concretas y finalmente se produjeron las desvinculaciones. «Hasta el momento no hay novedades», señaló Nitardi, quien cuestionó que los despidos llegaran de manera sorpresiva y en medio de un escenario de negociaciones que no logró ofrecer respuestas a los trabajadores.
Mientras continúan las protestas frente a la planta, la comunidad de Noetinger permanece a la espera de definiciones que permitan destrabar un conflicto que, lejos de encontrar una solución, vuelve a profundizar la crisis laboral que atraviesa Metalfor.



















