El móvil de Red Panorama estuvo este martes frente a la planta de Metalfor en Noetinger, donde continúa el conflicto tras el despido de 35 trabajadores.
En diálogo con este medio, Fausto Barbero, empleado de la firma y uno de los cesanteados, aseguró que la situación «viene desde hace casi dos años» y reclamó una solución urgente ante la falta de pago de salarios y la incertidumbre laboral.
Barbero explicó que la crisis se profundizó el lunes, cuando los trabajadores comenzaron a recibir los telegramas de despido mientras observaban el partido de la Selección Argentina. «Llegué a mi casa y me encontré con un mensaje para que fuera al correo. Cuando llegué, ya había compañeros que habían recibido el telegrama de despido», relató. Además, sostuvo que la empresa adeuda parte de los haberes de mayo, la totalidad de junio, el aguinaldo y vacaciones pendientes. 
El trabajador señaló que la protesta se desarrolla de manera pacífica y que el objetivo inmediato es obtener respuestas de la empresa. «Estamos abiertos a todo el diálogo. Solamente exigimos que nos paguen lo que corresponde», expresó. Mientras tanto, los despedidos permanecen frente a la planta a la espera de representantes del sindicato y de algún apoderado de Metalfor que acerque una propuesta.
Durante la cobertura realizada por Red Panorama, también se confirmó que la entrada a la fábrica permanece bloqueada para impedir el ingreso de camiones con insumos, aunque los operarios que continúan trabajando pueden acceder normalmente a la planta. Entre los trabajadores crece el temor de que la empresa avance con nuevos despidos de manera escalonada para evitar un mayor impacto público y social.
Otro de los puntos que genera preocupación es la situación legal de las desvinculaciones. Según recordaron durante la transmisión, desde el gremio y la representación legal de los empleados sostienen que existía una instancia de conciliación en marcha en la que no deberían haberse producido cesantías. Sin embargo, los telegramas fueron entregados y ya están en poder de los trabajadores, mientras aguardan la intervención de la Unión Obrera Metalúrgica, o UOM.

En el lugar tampoco hubo representantes de la empresa que brindaran explicaciones. Los telegramas, firmados por el área de Recursos Humanos de Metalfor, indican que los despidos fueron «sin invocación de causa» y atribuyen la decisión a la «delicada situación económica y de reorganización interna» que atraviesa la firma. No obstante, varios empleados cuestionaron esa explicación y sostuvieron que la crisis responde al manejo administrativo de la empresa más que a una caída en las ventas.
El conflicto permanece abierto y los trabajadores esperan que en las próximas horas comiencen las negociaciones para cobrar los salarios adeudados y definir el futuro de las indemnizaciones, mientras la incertidumbre sigue creciendo en Noetinger.




















