En diálogo con el equipo de Red Panorama, Ariel Paoloni, el hombre que le salvó la vida a una mujer que se atragantó mientras almorzaba en un restaurante, contó cómo actuó ante la emergencia.
La situación ocurrió cuando la víctima salió corriendo del lugar sin poder respirar y Paoloni intervino aplicando la maniobra de Heimlich. 
El episodio tuvo para Ariel un significado especial, ya que años atrás había atravesado una situación familiar que lo llevó a capacitarse en primeros auxilios. “Me sentí con una deuda y que no podía hacer nada”, recordó al referirse al fallecimiento de su esposa tras sufrir varios paros cardíacos.
A partir de aquella experiencia, decidió realizar cursos de RCP y de la maniobra de Heimlich. Según relató, el domingo había decidido salir a almorzar junto a su pareja Flavia cuando, de manera inesperada, se encontró frente a una situación en la que esos conocimientos resultaron fundamentales.
Mientras estaban comiendo, un matrimonio ingresó al bar y, cuando le llevaron la comida, la mujer comenzó a ahogarse y salió corriendo. “Mi pareja Flavia me dice: ‘se ahogó, se ahogó’”, contó Paoloni, quien inmediatamente se acercó y encontró a la mujer sin poder responder y a punto de descomponerse.
Ante la emergencia, Ariel realizó la maniobra de Heimlich y, en el segundo intento, la mujer logró expulsar lo que obstruía sus vías respiratorias. Después comenzó a respirar nuevamente y, tiempo más tarde, la propia mujer se comunicó con él para agradecerle: “Me considero un ángel que estuve en ese momento”, le expresó.
Más allá del reconocimiento recibido, Paoloni aseguró que su intención al contar lo sucedido fue generar conciencia sobre la importancia de aprender estas técnicas. “Es un curso tan fácil, tan rápido, de un solo día y puede salvar una vida”, sostuvo, y remarcó que estos conocimientos deberían enseñarse incluso en las escuelas.
Para Ariel, saber RCP y la maniobra de Heimlich puede marcar la diferencia ante una emergencia inesperada. “Que haya millones de ángeles que puedan hacer esto”, resumió, convencido de que estar preparados puede salvar una vida cuando cada segundo cuenta.



















