En horas de la mañana de hoy, en el centro de la ciudad se realizó una movilización de afiliados de PAMI, jubilados y familiares para exigir una atención médica integral, luego de conocerse la noticia de que, desde el 1 de abril, el Sanatorio Sudeste cerrará sus puertas. 
El encuentro comenzó a las 10:30 y caminaron desde Alem y Sáenz Peña hasta el Concejo Deliberante, donde se reunieron con la intendente Sara Majorel.

Allí, desde el municipio destacaron la ayuda que brindarán con los consultorios denominados «camas frías» que se realizarán en el Centro Maternal Infantil de la ciudad, lo que corresponde a una intervención médica intermedia ya que no cuentan con camas de internación.
Se espera que en el día de hoy, desde FUSAVIM realicen un comunicado con mayores novedades.
















