El Cementerio San Roque de Marcos Juárez respondió al reclamo realizado por una vecina a mediados de esta semana, quien había señalado problemas vinculados con la presencia de palomas, el estado de algunas galerías y las escaleras.
En diálogo con el equipo de Red Panorama, Carlos Claramonte, directivo de la institución, explicó las tareas que se vienen realizando y aseguró que se trabaja para mejorar las instalaciones. 
Respecto de las escaleras, Claramonte señaló que prácticamente las unidades antiguas fueron retiradas y reemplazadas. “Ya hicimos este año cinco y vamos a entregar seis más”, afirmó, al explicar que las ruedas suelen deteriorarse por el uso y traslado de los elementos entre las galerías. Además, indicó que los nuevos equipos estarán disponibles próximamente.
Uno de los principales reclamos apuntó a la galería 9, donde la presencia de palomas dificulta las tareas de limpieza. El directivo reconoció que se trata de una galería antigua y explicó que, pese a que se limpia diariamente, las aves vuelven a ensuciar el lugar en pocas horas. “A las 11 está igual que cuando arrancaron”, sostuvo sobre la situación que enfrentan los trabajadores.
Claramonte también mencionó que se evaluaron alternativas como la colocación de rejas, aunque aclaró que esta solución puede generar reparos entre quienes utilizan el cementerio. Como ejemplo, señaló que la Sociedad Italiana cuenta con una estructura de ese tipo que evita el ingreso de las aves, aunque reconoció que “tiene contra, tiene pro y bueno, se va haciendo”.
Frente a esta problemática, una experiencia desarrollada en Rafaela podría funcionar como referencia para Marcos Juárez. Por ello Panorama habló con Juan Pablo Aversa, funcionario de la Municipalidad de Rafaela, quién explicó que allí elaboraron un plan de corto, mediano y largo plazo, luego de identificar las especies y los sectores más afectados. Según indicó, el objetivo inmediato es mejorar la convivencia urbana sin utilizar métodos lesivos.

Entre las medidas implementadas se encuentran redes colocadas sobre determinados árboles y un sistema láser que utiliza una luz verde para ahuyentar a las aves. Aversa explicó que el dispositivo puede realizar un barrido de 360 grados y alcanzar grandes distancias. “Lo que hace la luz verde es, una vez que toca la copa del árbol, las aves se ven como amenazadas”, detalló.
El funcionario rafaelino remarcó que las medidas fueron probadas y evaluadas antes de ampliar su aplicación. En el caso de las redes, señaló que algunas permanecieron durante meses y permitieron comprobar que las aves dejaron de utilizar determinados árboles, aunque en otros casos regresaron. También destacó el uso de un gel disuasivo en edificios y aclaró que todas las alternativas utilizadas son “no lesivas”. 
Mientras Marcos Juárez avanza con tareas de pintura, mantenimiento, limpieza y renovación de veredas en el cementerio, la experiencia de Rafaela plantea una alternativa para abordar específicamente la presencia de aves.
Aversa advirtió que la solución definitiva requiere recuperar los corredores biológicos y la vegetación del periurbano, un proceso que podría demandar más de diez años.






















