En diálogo con el equipo de Red Panorama, Omar Díaz, dueño de Aaxod, la empresa aeronáutica de Monte Buey especializada en la lucha contra incendios forestales, contó cómo fue la misión que llevó siete aviones argentinos hasta Argelia.
La principal novedad de este año fue que, por primera vez, las siete aeronaves viajaron juntas, en una travesía que puso a prueba la planificación, la experiencia y el trabajo en equipo de la firma cordobesa.
La empresa trabaja en incendios forestales en Argentina desde 2001 y comenzó su experiencia internacional en Chile en 2002. Con los años, amplió su trayectoria y participó en una misión de la Organización de las Naciones Unidas durante los incendios del Amazonas, entre 2019 y 2020. Esa experiencia y los contactos construidos en el exterior abrieron las puertas para que Aaxod fuera convocada nuevamente a trabajar fuera del país. 
El traslado hacia Argelia implicó una compleja travesía aérea que comenzó en Córdoba, continuó por Brasil y Cabo Verde, y siguió por las Islas Canarias antes de llegar a destino. Uno de los tramos más exigentes fue el cruce del océano Atlántico entre Natal y Cabo Verde, que demanda entre 12 y 13 horas de vuelo. Para hacerlo posible, los aviones fueron adaptados con combustible adicional y equipos de oxígeno para los pilotos.
Una vez en Argelia, el operativo se extendió durante cuatro meses, entre junio y septiembre, coincidiendo con el verano y la temporada de mayor riesgo de incendios. Aaxod no solo llevó sus siete aeronaves, sino que también aportó personal para operar otros cinco aviones del país africano. De esta manera, el equipo coordinó un total de doce aeronaves distribuidas en distintas bases, según las necesidades establecidas por Protección Civil.
La rapidez es fundamental cuando se declara un incendio. Según explicó Díaz, los pilotos permanecen de guardia junto a los aviones y, una vez recibida la orden de despacho, tienen un máximo de siete minutos para despegar. La operación requiere coordinación permanente, personal capacitado y un esquema de trabajo que permita responder de inmediato ante cada emergencia.
Detrás de esta misión hay años de preparación y un equipo que trabaja lejos de los reflectores. La empresa cuenta con un taller propio habilitado por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), mecánicos especializados y pilotos entrenados para este tipo de operaciones. Al finalizar la temporada, los aviones regresaron a la base principal de Monte Buey, donde reciben mantenimiento para afrontar nuevas campañas en Argentina y Chile.

Díaz destacó que el crecimiento de la firma fue resultado de una especialización sostenida y del compromiso de quienes la integran. También reconoció las dificultades de trabajar desde una localidad del interior, especialmente para conseguir personal, alojamiento y movilidad. Sin embargo, remarcó el orgullo de sostener la actividad desde sus raíces y agradeció a todos los trabajadores que hacen posible cada misión: “A las empresas no las define su capital patrimonial o su herramienta de trabajo, sino el capital humano”.
Así, desde Monte Buey, Aaxod lleva experiencia argentina a escenarios internacionales donde cada minuto puede marcar la diferencia frente al fuego.
















