En diálogo con el equipo de Red Panorama, Germán Font, candidato a intendente por Generación MJ, y Rubén Vittori, integrante de la empresa Barlovento, explicaron el avance de un proyecto que busca evaluar una nueva tecnología para recuperar suelos salinos en Marcos Juárez. Se trata de Rescape, un producto desarrollado por una empresa de capitales suecos y estadounidenses que actualmente se encuentra en etapa de ensayo.
El vínculo con la empresa comenzó cuando Font se desempeñaba en el Ministerio de Bioagroindustria, a partir de una presentación realizada por el Consulado de Chile. Según relató, posteriormente se organizó una reunión en Marcos Juárez con productores y empresas agropecuarias de la región, entre ellas Barlovento. “Lo que dijimos es: vamos a vincularlos con empresas privadas del sector agropecuario que les pueda servir esto”, explicó Font. 
Vittori señaló que Barlovento ya mantuvo reuniones con los equipos técnicos y realizó un relevamiento de los campos donde se desarrollarán las pruebas. El ensayo comenzará próximamente y el terreno ya fue seleccionado a partir de un mapeo y análisis químico de los suelos. “Hasta tenemos diseñado en qué lugar del campo y cómo va a ser el modelo del ensayo”, detalló el representante de la empresa.
La propuesta contempla cuatro módulos experimentales de aproximadamente ocho hectáreas cada uno, donde se analizarán distintas condiciones de salinidad. En el sector más afectado se buscará evaluar la posibilidad de implantar una pastura que genere mayor volumen de forraje y permita producir más kilos de carne, mientras que en otro sector se estudiará el impacto sobre el cultivo de maíz. Para medir los resultados se utilizarán protocolos agronómicos, franjas testigo, diferentes dosis y herramientas tecnológicas.
El producto, que actualmente no tiene valor comercial porque se encuentra en etapa de prueba, será aportado por la empresa para el desarrollo de los ensayos. Vittori explicó que el objetivo no es reemplazar completamente otros insumos, sino determinar si su utilización permite reducir las dosis necesarias y mejorar las condiciones del suelo. La tecnología busca favorecer la estructura y la capacidad de retención de agua y nutrientes.
Font destacó que la problemática de la salinidad afecta a una importante cantidad de hectáreas en el sudeste de Córdoba, Santa Fe y parte de Buenos Aires, limitando el potencial agrícola de esos terrenos. En ese sentido, remarcó que la recuperación de estos suelos podría traducirse en mayor producción y rentabilidad. “Cada kilo de carne que se hace más en el campo es un beneficio también que después tenés en la parte final de la cadena”, sostuvo.

Además del nuevo ensayo, Barlovento desarrolla otras experiencias vinculadas con la recuperación productiva, entre ellas un módulo silvopastoril con 6.000 algarrobos implantados hace tres años. Vittori explicó que los árboles permiten aprovechar agua de la napa y, por tratarse de leguminosas, incorporar nitrógeno al suelo, favoreciendo el desarrollo de las pasturas. Para Font, estas iniciativas también forman parte de una estrategia orientada a generar producción, rentabilidad y empleo.
El proyecto abre además una expectativa de inversión para Marcos Juárez: si la tecnología logra cubrir una demanda de entre 200.000 y 250.000 hectáreas en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, la empresa evalúa instalar una planta en la ciudad. Los primeros ensayos comenzarán en las próximas semanas y permitirán determinar el verdadero potencial de la propuesta en los suelos de la región.





















