En diálogo con el equipo de Red Panorama, el ingeniero Jorge D’Allesandro analizó la actualidad de los suelos y cultivos en Marcos Juárez y la región. Además señaló que las bajas temperaturas y heladas de los últimos días no generaron hasta el momento daños significativos en el trigo, aunque advirtió que el cultivo atraviesa una etapa clave para definir su rendimiento. 
D’Allesandro explicó que las condiciones actuales todavía se encuentran dentro de parámetros habituales para septiembre. Según detalló, las heladas produjeron algunos efectos visuales, como hojas amarillentas y puntas quemadas, pero “en cuanto a potencial de rendimiento, en la mayoría de los casos no le ha quitado por el momento en forma importante”. El riesgo podría aumentar hacia fines de septiembre y comienzos de octubre.
Respecto de las lluvias, el ingeniero remarcó que la distribución fue muy irregular en los últimos eventos. En sectores ubicados entre 20 y 30 kilómetros de Marcos Juárez se registraron entre 15 y 18 milímetros, mientras que otros lotes prácticamente no recibieron precipitaciones. La situación dejó al trigo necesitado de nuevos aportes de agua y limitó la continuidad de las labores agrícolas.
En cuanto a la siembra de maíz, D’Allesandro indicó que comenzó durante los primeros días de septiembre, pero actualmente se encuentra prácticamente detenida por la falta de humedad superficial. Estimó que “entre un 30 o un 40% de lo planificado para siembra” ya fue implantado, mientras que el resto de los productores permanece a la espera de mejores condiciones de humedad para continuar.
El panorama también alcanza al girasol, cuya siembra permanece pendiente en distintos sectores de la región. Para recuperar el ritmo de las labores, el referente de la Federación Agraria consideró necesaria una precipitación de entre 15 y 20 milímetros que permita recomponer la humedad de los primeros centímetros del suelo y acompañar al trigo durante su etapa definitoria. 
De cara a los próximos días, existe expectativa por la posibilidad de nuevas precipitaciones y un aumento de las temperaturas. “Ojalá que se dé este fin de semana y que podamos tener una lluvia medianamente generalizada”, expresó D’Allesandro, ante la necesidad de contar con agua durante una ventana clave para la siembra de maíz en el sudeste cordobés.



















