La referente local Carmen Lerda, en dialogo con el equipo de Red Panorama, confirmó la conformación de una mesa de trabajo integrada por distintos actores de Marcos Juárez, con el objetivo de abordar la crítica situación que atraviesan los afiliados de PAMI. “Ante la falta total de respuesta, decidimos organizarnos sin colores políticos”, expresó, destacando que la prioridad es garantizar la atención médica de jubilados y pensionados.
Según explicó, el principal problema radica en la derivación de pacientes a la Clínica Fusavim de Villa María, ubicada a 120 kilómetros, lo que genera demoras significativas. Lerda advirtió que “hay traslados que tardan entre 12 y 72 horas”, situación que, según indicó, pone en riesgo la vida de los pacientes y desgasta tanto a las familias como al personal de salud.

En este contexto, valoró el esfuerzo del hospital regional local, que “ha dispuesto camas y trabaja para estabilizar a los pacientes”, aunque remarcó que estas medidas son insuficientes. De manera indirecta, señaló que el sistema actual está colapsado y que los centros de salud disponibles no tienen la capacidad necesaria para absorber la demanda creciente.
La problemática se agravó tras el cierre operativo del Sanatorio Privado del Sudeste, cuyas prestaciones fueron trasladadas a Fusavim. Lerda explicó que esta clínica “no tiene la estructura para atender a más de 5.500 jubilados”, lo que genera saturación y limita el acceso a servicios de mayor complejidad, afectando especialmente a quienes dependen exclusivamente de PAMI.
Como parte de las acciones, la mesa impulsa la creación de una comisión de crisis y la presentación de un petitorio a autoridades provinciales y municipales. “Queremos una solución integral en Marcos Juárez”, afirmó, y adelantó que también exigen a Fusavim ampliar su capacidad en un plazo breve para garantizar atención local.
La iniciativa busca visibilizar un problema que, según sostienen, trasciende lo local y refleja una crisis nacional en el sistema de atención a adultos mayores.