El pasado viernes, Red Panorama entrevistó al ingeniero agrónomo Ricardo Arregui para conocer el estado de los suelos y cultivos tras las lluvias de la última semana.
El especialista señaló que las precipitaciones dejaron excesos de humedad y complicaron el avance de la siembra de soja, aunque destacó que ya se había podido trabajar en algunos lotes.
“Si se largó la siembra, no en las mejores condiciones desde el punto de vista de humedad”, explicó Arregui, quien estimó que ya se había sembrado cerca del 10% de la soja del área. Según indicó, durante los días previos las condiciones del suelo habían mejorado y permitieron el ingreso de las sembradoras. 
Respecto de lo que viene, el ingeniero sostuvo que, después de algunas precipitaciones previstas para este fin de semana que pasó, podría abrirse una ventana favorable para retomar las tareas. “Seguramente van a ser un poquito más favorables los días”, anticipó, y consideró que todavía hay lotes dentro del período ideal de siembra.
En cuanto al maíz de primera, Arregui afirmó que prácticamente toda la superficie de la región ya fue sembrada. Sin embargo, advirtió que algunos lotes presentaron amarillamiento en las plantas emergidas, debido a la combinación de frío, humedad y determinados herbicidas. “Una vez que empiecen las temperaturas normales, rápidamente desaparece esa condición”, aseguró.
Sobre las heladas de días atrás, el profesional señaló que podrían haber provocado daños puntuales, aunque descartó que, en términos generales, la situación justifique una resiembra. “Para opinar con propiedad, habría que ver el lote”, aclaró, al mencionar que los bajos con mucha cobertura o híbridos susceptibles podrían presentar situaciones particulares. 
Por otra parte, Arregui consideró que el trigo no habría sufrido consecuencias significativas por las bajas temperaturas. Explicó que el cultivo ya superó su etapa más sensible y que actualmente transita el llenado de granos, con lotes que presentan un buen desarrollo y estado general.
Finalmente, el ingeniero remarcó que el sector necesita condiciones más primaverales para mejorar el estado de los suelos y avanzar con las labores. “Si vos me preguntás qué es lo ideal, hoy pediría sol y 25 o 30 grados”, concluyó, al señalar que la llegada de temperaturas más elevadas favorecería las tareas agrícolas.















