En diálogo con el equipo de Red Panorama, el jefe de Jurisdicción de los Hospitales Regionales, Eduardo Foressi, confirmó que el gobernador Martín Llaryora visitó el Hospital Abel Ayerza y, en reunión con los directivos del nosocomio, aprobó un refuerzo inmediato en infraestructura, equipamiento y personal tras el cierre del Sanatorio Sudeste, una situación que dejó sin cobertura a numerosos afiliados del PAMI. 
“Si no hubiera intervenido el Estado provincial, ¿qué hacemos con los jubilados?”, planteó el funcionario al remarcar la gravedad del escenario.
Foressi explicó que el plan de contingencia contempla la incorporación de nueve nuevas camas, seis de internación clínica y tres de mayor complejidad, además del equipamiento de cinco camas de guardia para estabilizar pacientes antes de eventuales derivaciones. “La ganancia nueva son tres habitaciones con dos camas cada una, más tres camas más que estaban en el sector de pediatría”, detalló sobre la reorganización interna realizada en el hospital.
El funcionario destacó que la intervención del Gobierno provincial permitió acelerar medidas que ya se venían analizando, pero que recibieron la aprobación definitiva tras la visita oficial. “Ayer vino el gobernador con el ministro y pusieron el gancho final de aprobación con mejoras a lo que habíamos pedido nosotros”, sostuvo Foressi, al referirse a la llegada de recursos adicionales para fortalecer la atención sanitaria. 
Entre esas mejoras, se incorporará una ambulancia de alta complejidad, se avanzará en la habilitación del centro de rehabilitación y se reforzará el plantel médico y de enfermería. Si bien reconoció que aún faltan profesionales por sumar, aclaró que “ya hubo una incorporación, pero tampoco se consiguen tan sencillamente”, aunque aseguró que el sistema aún está a tiempo de prepararse para el aumento de la demanda.
Eduardo remarcó que todas estas inversiones quedarán como mejoras permanentes para el hospital público, incluso si en el futuro un privado retoma la prestación sanitaria en la ciudad. En ese sentido, afirmó que “son todas ganancias para el hospital”, aunque insistió en que el objetivo final es recuperar la oferta privada para evitar que el Estado continúe absorbiendo toda la demanda asistencial.
Además del impacto sanitario, el doctor advirtió que el cierre del Sanatorio Sudeste también golpea la economía de Marcos Juárez, debido al dinero que deja de circular en la ciudad. Según indicó, se trata de recursos que antes movilizaban el comercio local y que ahora se pierden. “También afecta a la economía regional”, subrayó, al insistir en la necesidad de que un privado vuelva a asumir la prestación.

De acuerdo a la información difundida por el medio Córdoba Interior Informa, la Provincia realizará una inversión superior a los 150 millones de pesos para ampliar la capacidad de respuesta del Hospital Abel Ayerza. El plan contempla la incorporación de camas, monitores multiparamétricos, insumos para emergencias y obras en el sistema de gases medicinales, especialmente en áreas críticas como guardia, shock room, sala de partos y quirófano.
Además, se sumarán seis enfermeros, cinco médicos y una ambulancia UTIM de alta complejidad, que será la tercera unidad del hospital regional. Estas medidas buscan reforzar la atención en vísperas del invierno, cuando aumenta la circulación de enfermedades respiratorias, y garantizar la cobertura médica de jubilados y vecinos en medio de la crisis de prestadores que afecta al PAMI en Marcos Juárez.

Con estas medidas, la Provincia busca contener la crisis generada por el cierre del Sanatorio Sudeste y garantizar atención a los jubilados que quedaron sin cobertura.
Mientras el sistema público absorbe la emergencia, el Hospital Abel Ayerza se consolida como el principal sostén sanitario de la ciudad, en un contexto donde la respuesta estatal aparece como la única alternativa inmediata frente al vacío dejado por el sector privado.

















