En diálogo con el equipo de la Red Panorama, la intendente de Marcos Juárez, Sara Majorel, se refirió a la situación generada tras la decisión del Sanatorio Sudeste de dejar de atender afiliados de PAMI desde el 1 de marzo.
La mandataria reconoció la preocupación existente en la ciudad y aseguró que el municipio está trabajando junto a distintas autoridades para evitar que los jubilados queden sin cobertura médica. 
También remarcó que el impacto potencial es significativo debido a la cantidad de beneficiarios en la ciudad. “Tenemos más de 5000 afiliados al PAMI dentro de la ciudad, lo cual significa que lógicamente no podemos dejar a todas estas personas sin la atención a la cual estaban acostumbradas”, sostuvo durante la entrevista radial, al tiempo que señaló que el tema es una prioridad para la gestión.
Si bien aclaró que se trata de una cuestión que depende de organismos nacionales y de prestadores privados, explicó que el municipio decidió involucrarse para acompañar las gestiones. Según indicó, mantuvieron reuniones con autoridades sanitarias y con representantes del PAMI tanto a nivel local como provincial para avanzar en alternativas que permitan sostener las prestaciones. 
“Quiero llevar cierta tranquilidad a la ciudadanía: no es un tema que esté en un punto muerto”, afirmó la intendente. En ese sentido, aseguró que se trabaja para que la atención continúe sin interrupciones, incluso mediante otros prestadores o con reorganización de servicios dentro de la ciudad.
La jefa municipal también advirtió sobre la importancia de no perder servicios clave para la región, especialmente en materia de internación, terapia intensiva y cirugías. Según señaló, el objetivo es que esas prestaciones continúen en la ciudad, ya que Marcos Juárez funciona como cabecera sanitaria para localidades cercanas.
Las gestiones continúan mientras se busca una solución para garantizar la atención de los afiliados.




















