Las recientes lluvias en la región generan un escenario mixto para el agro, según explicó el ingeniero Jorge D’Allesandro a Red Panorama, quien analizó el impacto de las precipitaciones en plena cosecha. “Siempre es positivo tener agua para recargar perfiles, pero en este caso llega en un momento crítico”, señaló, en referencia al avance de la soja en la zona.
El especialista detalló que los acumulados superan los 50 milímetros en sectores cercanos a Marcos Juárez, lo que interrumpió el ingreso de maquinaria. “Tenemos varios días con los lotes mojados, lo que complica la cosecha”, indicó, aunque aclaró que, si el clima mejora, en dos o tres días podrían retomarse las tareas en muchos campos. 
En cuanto a los cultivos, D’Allesandro sostuvo que no se esperan daños significativos si las condiciones se estabilizan. “No deberíamos tener problemas importantes en la calidad del grano si podemos entrar pronto”, afirmó, aunque advirtió sobre inconvenientes en el piso de los lotes por el exceso de humedad acumulada.
Respecto al avance de campaña, el maíz presenta un progreso importante, con apenas entre un 15 y un 20% aún pendiente, mientras que la soja muestra un mayor retraso. “Estamos en un 40 o 45% de avance en soja de primera y queda más de la mitad por cosechar”, explicó, remarcando la necesidad de una ventana de buen tiempo para acelerar el ritmo. 
A pesar de las demoras, el balance productivo es más que alentador. “Estamos ante una de las mejores cosechas de la historia de la zona”, aseguró, y lo atribuyó a la combinación de genética, manejo y tecnología. Además, destacó que “el productor argentino es de los mejores del mundo”, clave para sostener rindes incluso en condiciones adversas.
De cara a lo que viene, la mirada ya está puesta en la próxima campaña, con incertidumbre en torno al trigo por el aumento de costos. Mientras tanto, el sector espera que el clima acompañe para terminar de consolidar una campaña que podría quedar entre las mejores de los últimos años.




















