El Club San Martín de Marcos Juárez brindó explicaciones sobre la decisión de cortar temporalmente las publicidades en medios de comunicación.
Por ello, en diálogo con el equipo de Red Panorama, el presidente de la institución, Guillermo Cornaglia, y el coordinador de actividades deportivas, Gustavo Albiero, explicaron el contexto económico que llevó a la Comisión Directiva a adoptar esta medida. 
Según señalaron, la situación se originó a partir de un reclamo relacionado con un accidente ocurrido durante un partido de bochas. Un espectador recibió el impacto de una bocha cerca del ojo y posteriormente realizó un reclamo. Desde el club remarcaron que contaban con un seguro vigente que cubría el monto reclamado.
Albiero detalló que, mientras avanzaba el reclamo, las cuentas del club fueron embargadas por unos 20 millones de pesos. “La cuenta del club en esos momentos tenía para proveedores, para los medios de prensa, para pagar los sueldos a los profesores”, explicó, y agregó que los fondos quedaron inmovilizados por la medida judicial.
La situación también generó inconvenientes con los pagos habituales de la institución. Guillermo Cornaglia señaló que comenzaron a rebotar cheques debido al embargo de las cuentas, mientras que algunos profesores cobraron después del día 20. “Los cheques iban rebotados por embargo de cuenta”, explicó, al referirse a las consecuencias que tuvo la inmovilización del dinero.
En ese contexto, la Comisión Directiva decidió implementar medidas para reducir gastos, entre ellas discontinuar temporalmente distintas publicidades contratadas por el club. En el comunicado difundido por la institución se aclaró que la decisión responde “exclusivamente a razones económicas” y que no tiene relación con la calidad de los servicios recibidos. Además, se indicó que el club se contactará con quienes tengan saldos pendientes para acordar su cancelación. 
Durante la entrevista, Cornaglia y Albiero reconocieron que la forma de comunicar la decisión fue equivocada. “Esa información debería haber quedado en el escritorio de la comisión directiva”, admitieron, al señalar que el informe surgido de una reunión interna terminó siendo compartido con los medios cuando, según explicaron, debieron realizar una comunicación directa y más sencilla.
Desde la institución aclararon además que el embargo se encuentra en proceso de resolución y que se trabaja para reemplazar el bien embargado y liberar las cuentas bancarias. “Ya cambiamos el bien, es una cuestión de horas”, explicó Cornaglia, quien buscó llevar tranquilidad a los socios y remarcó que la situación responde a una dificultad financiera puntual.
Finalmente, los dirigentes insistieron en la necesidad de que los socios conozcan el contexto que atravesó la institución y tengan la posibilidad de realizar sus consultas. En ese sentido, señalaron que la medida sobre las publicidades fue tomada para cuidar y ordenar las finanzas del club, con la expectativa de que, una vez superada la situación, puedan retomarse los vínculos de trabajo.




















