Durante las últimas horas, los vecinos de la ciudad se encuentran consternados por la novedad que dieron a conocer las autoridades del Sanatorio Sudeste, el cual cerrará sus puertas en unas semanas, luego de meses de incertidumbre.
Según explicaron en el parte de prensa, llevaban más de 10 meses con “intensas gestiones”, tanto con PAMI como también con las autoridades locales, provinciales y nacionales, pero no obtuvieron una respuesta que permita “la viabilidad de la institución”. 
Por tal motivo, decidieron que, desde el próximo 1 de abril, el centro de salud cesará sus actividades y cerrará sus puertas. Como ya es de público conocimiento, desde comienzos de marzo habían dejado de atender a los afiliados de PAMI.
Los dos puntos importantes que destacan son un “desfasaje arancelario”, como también una demanda por desalojo inmediato que sufren los trabajadores del sanatorio.
Esta situación preocupa, no sólo a los vecinos, sino también a los jubilados que recibían su atención médica en el lugar, como también la internación de los mismos, que ahora se verá afectada hasta que se encuentre una solución.
















