El vecino damnificado, de apellido Lucero, relató el grave accidente que sufrió mientras jugaba un torneo de bochas en el Club San Martín y las consecuencias que atraviesa desde entonces. Según explicó al equipo de Red Panorama, recibió un bochazo en el rostro y actualmente no tiene visión en uno de sus ojos, situación que también le impidió continuar con su trabajo como pintor.
Lucero contó que el hecho ocurrió cuando ingresaba a la cancha número 2 para disputar un ranking que había quedado pendiente. “Me pega la bocha, me hacen cinco puntos y me llevan al sanatorio”, recordó, y señaló que fue acompañado por un sobrino porque, según su relato, ningún integrante del club se presentó durante la atención médica.
A partir del accidente, el damnificado sostuvo que comenzó un extenso recorrido médico y que tuvo que afrontar distintos gastos. Explicó que el club inicialmente se hizo cargo de cuatro consultas, pero que posteriormente presentó estudios realizados en Rosario para evaluar una posible operación. “Yo no veo nada con ese ojo”, afirmó Lucero. 
Según relató, la intervención quirúrgica tendría actualmente un costo cercano a los seis millones de pesos, suma que no está en condiciones de afrontar. El vecino aseguró que lleva aproximadamente ocho meses sin trabajar porque la pérdida de visión afecta directamente su actividad como pintor. “No puedo vivir con una jubilación de 400 mil pesos”, manifestó.
Ante la falta de respuestas, Lucero explicó que comenzó a manejarse con un abogado y que se inició un reclamo judicial. Según indicó, su representante le comunicó que había solicitado un embargo por 20 millones de pesos, aunque posteriormente el juez habría dejado sin efecto esa medida. También cuestionó que desde el club se hablara de un supuesto acuerdo que, según sostuvo, nunca se concretó con él.
El damnificado aseguró además que recibió como propuesta un terreno en garantía, pero que su prioridad es acceder a la operación y resolver las consecuencias de la lesión. “Yo quiero los costos de la operación y lo que me quede, que me indemnicen”, sostuvo, al remarcar que no busca obtener un beneficio del club sino una respuesta frente al daño que sufrió. 
Finalmente, Lucero cuestionó el trato recibido por parte de la institución y recordó que mantiene una relación de casi 40 años con San Martín. “No quiero vivir del club. Si nunca les pedí nada durante 40 años”, expresó, y reclamó que se contemple el perjuicio físico, económico y personal que atraviesa desde el accidente.
















