En diálogo con el equipo de Red Panorama, Rubén Ribba, colega de Los Surgentes, relató el fuerte impacto que dejaron los temporales registrados en la región durante las últimas semanas.
Según explicó, la tormenta más intensa se produjo el 18 de febrero por la noche y sorprendió a los vecinos por su violencia, con ráfagas huracanadas, abundante lluvia y piedras de gran tamaño que durante más de veinte minutos golpearon con fuerza la localidad y zonas rurales. 
Ribba describió el fenómeno como algo extraordinario para la región, comparable con un evento ocurrido hace casi siete décadas. Las piedras, incluso más grandes que una pelota de tenis, rompieron persianas, ventanas y vidrieras, e incluso ingresaron a las viviendas. “Parecía una guerra”, resumió, al recordar el ruido constante de los impactos durante la tormenta.
Los daños se extendieron por distintos sectores del pueblo y el área rural. Hubo voladuras de techos, automóviles destruidos, árboles caídos y estructuras históricas afectadas, como el portal del cementerio con más de cien años de antigüedad. También resultaron dañadas instalaciones deportivas y recreativas, entre ellas canchas de pádel recientemente inauguradas. 
En las rutas cercanas la situación también fue crítica. La falta de visibilidad y los fuertes vientos provocaron maniobras peligrosas y accidentes, incluido un choque en cadena de 14 camiones en la zona de Armstrong, donde incluso uno de los vehículos terminó sobre un automóvil. A pesar de la magnitud del temporal, no se registraron víctimas fatales.
El impacto también alcanzó al campo, donde la tormenta arrasó cultivos de soja y maíz en una franja de varios kilómetros, además de provocar caída de postes, árboles y cortes de energía que dejaron a varias localidades incomunicadas durante horas. Ante este panorama, la Provincia declaró la zona como área de catástrofe y avanzó con asistencia y subsidios para los damnificados.
En ese contexto, también en diálogo con Panorama, brindó precisiones Hernán Passerini, Director General de Desarrollo Regional y Local, quien explicó que desde el primer momento el Gobierno de Córdoba trabajó junto a intendentes del departamento para relevar los daños y coordinar la asistencia. Según indicó, el temporal atravesó una amplia franja que afectó a localidades como Isla Verde, Los Surgentes, Camilo Aldao, Guatimozín y Corral de Bustos, entre otras. 
Passerini señaló que el gobernador dispuso la activación de un fondo provincial destinado a emergencias y desastres, con el objetivo de brindar ayuda económica a las familias afectadas. A través del Ministerio de Desarrollo Social se realizó un registro detallado de los daños en viviendas, mientras que el área de Bioagroindustria trabaja en paralelo para evaluar la situación de productores y zonas rurales perjudicadas.
Mientras continúan los relevamientos de pérdidas materiales y productivas, las autoridades provinciales y municipios avanzan con la asistencia para acompañar la recuperación de las comunidades afectadas por uno de los temporales más fuertes registrados en décadas en la región.


















