Javier Meyer, presidente del Aeroclub de San Antonio de Areco y piloto de Aerolíneas Argentinas, visitó este jueves el Aeroclub de Marcos Juárez junto a su hijo, en una jornada cargada de emoción y recuerdos familiares. El regreso tuvo un significado especial para el aviador, quien volvió a la ciudad donde sus padres vivieron y donde pasó momentos inolvidables durante su infancia. 
La visita estuvo marcada por la historia de varias generaciones vinculadas a la aviación. Meyer, que lleva 16 años como piloto de Aerolíneas Argentinas, recordó a su padre y a su tío Abelardo, reconocido por realizar acrobacias aéreas sobre la ciudad. Por ello, en diálogo con Red Panorama dijo: “Regresar hoy aquí significa mucho más de lo que la gente imagina”, expresó al describir los sentimientos que lo acompañaron durante el encuentro.
El viaje también tuvo un objetivo especial: compartir con su hijo una de sus primeras navegaciones, mientras continúa sumando horas de vuelo para completar su formación como piloto comercial. Además, la llegada permitió reunir el avión familiar con la aeronave que su padre voló por primera vez en el Aeroclub de Marcos Juárez, un momento que Meyer definió como el cumplimiento de uno de sus sueños.

Durante la entrevista, el piloto evocó los veranos de su infancia, cuando visitaba a su abuela Úrsula Meyer y se acercaba al aeroclub para observar los aviones. Entre sus recuerdos más queridos mencionó los vuelos que realizaba junto a su padre en un PA-11, con las puertas abiertas durante las tardes de verano, mientras sobrevolaban las casas de familiares para saludarlos desde el aire.

Lejos de las acrobacias que caracterizaron a su tío, Meyer aseguró que busca mantener los valores que recibió de su familia: “La humildad, la honestidad, el trabajo, y progresar en base a ello y honrar a nuestros pasados”. En ese sentido, destacó que su vínculo con Marcos Juárez permanece intacto y que volver junto a su hijo representa una forma de homenajear sus raíces.
La estadía en la ciudad fue breve, ya que la familia tenía previsto continuar la navegación y emprender el regreso durante la tarde. Sin embargo, la visita dejó un momento significativo para Meyer, quien agradeció la recepción y manifestó su intención de regresar el próximo año. “Para mí Marcos Juárez es un lugar muy especial, como lo era para mi padre”, concluyó.



















