En diálogo con el equipo de Red Panorama, Rafael Alarcón, hincha de San Martín involucrado en los disturbios del último fin de semana, decidió hablar públicamente para dar su versión de lo ocurrido.
En primer lugar, pidió disculpas al club, a los jugadores, dirigentes y cuerpo técnico, pero especialmente a sus compañeros de tribuna. “No me justifico ni nada de lo que hice, me metí en la cancha para defender a un jugador”, reconoció.

Alarcón explicó que se encontraba en la tribuna y luego se acercó al tejido porque no tenía una buena visión del partido. Según relató, cuando vio que perseguían a algunos futbolistas, reaccionó impulsivamente. “No quise perjudicar a nadie. Simplemente fue a separar y a que no le peguen al jugador nuestro”, sostuvo, en referencia a un antecedente ocurrido en Bell Ville, donde otro futbolista habría terminado desmayado.
Sobre lo sucedido dentro del campo de juego, aseguró que no observó presencia policial ni personal de seguridad en ese sector. “Sinceramente no vi a nadie, porque estábamos nosotros ahí, pero no había ni seguridad ni policía”, manifestó. Agregó que recién después de saltar hacia el lado de la tribuna apareció un integrante de seguridad que lo acompañó hasta la puerta del estadio.
Otro de los puntos que aclaró fue su situación respecto de las restricciones de ingreso que pesaban sobre un grupo de simpatizantes. Alarcón afirmó que nunca recibió una notificación formal que le informara sobre una suspensión. “A mi casa nunca llegó ningún papel que me diga nada”, expresó, aunque reconoció que en algunas oportunidades encontró su nombre en una lista ubicada en el ingreso a la cancha.
En ese sentido, explicó que antes de esas restricciones concurrían a los partidos pagando sus entradas y que, posteriormente, los controles dejaron de realizarse. También reconoció que había participado inicialmente de algunas gestiones con dirigentes para resolver la situación, pero que luego dejó de asistir a esas reuniones. “Yo fui una o dos veces, pero después no fui más. Simplemente entré”, señaló.

El hincha también se refirió a las agresiones que sufrieron otros simpatizantes durante los incidentes y aclaró que quienes intervinieron no eran policías ni integrantes de una fuerza de seguridad. Según contó, se trataba de otros hinchas que reaccionaron contra sus compañeros por considerar que estaban perjudicando al club. Además, mencionó la existencia de videos en los que, según su interpretación, se observan golpes contra algunos simpatizantes.
Finalmente, Alarcón insistió en que se hace responsable de su participación y aseguró que está dispuesto a afrontar las consecuencias. “Yo sé que me mandé una cagada y ahora me estoy haciendo cargo. Si mañana tengo que ir a poner la cara, me voy a ir a poner”, afirmó. También aseguró que no volverá a ingresar a la cancha y reiteró sus disculpas: “Si hay algo que me enseñaron es a dar la cara”.





















